"Con la fuerza del fuego sagrado que enciendo, declaro que este espacio se libera.

Toda energía estancada, pesada o ajena a mi bien se disuelve ahora.

Que se rompan los lazos invisibles que atan, que se apaguen las sombras, que se marchen las presencias que no tienen lugar aquí.

Que el aire circule libre y traiga pureza.

Que el agua refresque y lave cada rincón.

Que la tierra sostenga con firmeza y seguridad.

Que el fuego transforme lo denso en luz.

Este espacio queda sellado en energía clara y luminosa.

Aquí solo habitan la paz, la protección, la armonía y la fuerza vital.

Nada ni nadie que intente perturbarlo podrá permanecer.

Este lugar es mi refugio, mi templo, mi hogar.

Desde este momento y para siempre, se consagra a la luz, a la vida y a la fuerza de lo sagrado."